Brujos, espiritistas y vanguardistas: Arlt, Huidobro, Valle Incán. – Fabián Banga

Fabián Banga escribe acertadamente cuando propone el vínculo entre discurso esotérico y el entorno social de los años 1920. Establece los nexos para entablar el auge del espiritismo en el campo literario con el colectivismo autoritario tal como ocurre en las políticas del estado de las primeras décadas del siglo. Y si es cierto que el auge de las ciencias ocultas en los años 1920 y 30 responde a una necesidad general de buscar los hilos comunes que nos designen como comunidad, de descubrir otro modo de contacto que dé orden al universo, también el espiritismo ata cabos entre la materia y la vida interior. Magia y tecnología se cruzan tal como se cruzaron los caminos de Edison con su amiga Blavatsky. Pero para Banga, el esoterismo también se cruza con la operación literaria para desestabilizar el canon literario y repensar la fuerza de lo anacrónico, y alimentar tanto la estética como el pensamiento moderno. Es aquí donde encontramos la útil contribución de este libro. Brujos, espiritistas y vanguardistas de Fabián Banga, es un acerca- miento original a la actividad casi ignorada de los vanguardistas de los años 20. De igual importancia, Arlt, Huidobro y Valle Inclán –escritores canónicos de la vanguardia en lengua hispana– recurren a saberes esotéricos para capturar una ansiedad de la década: la incapacidad del sujeto de vincular el mundo material en que vive con los saberes de otro orden. Hay, como se leerá, debate y polémica. Es hora de volver a los años 20 para repensar la ciencia oculta que es la literatura.

Francine Masiello, Universidad de California, Berkeley

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Antígona por Ure

Prólogo

Escribir sobre algo tan atractivo e inteligente no resulta fácil, los peligros acechan, la obviedad es el más inocuo. Allí iré.
La versión de Alberto Ure de Antígona de Sófocles con traducción directa del griego, realizada con Elisa Carnelli en 1988, resuena hoy como ayer como eco multiplicador.
Tragedia. Argentina. La casa no está en orden. El cuerpo insepulto de Polinices, sus restos devorados por los perros, nos hablan de otros cuerpos, de otros muertos.
El tratamiento que se le da a los muertos nos arroja de cabeza a la Política, a la Religión, al Teatro, dice Ure, de manera brillante, e indica, en la nota preliminar y en la Carta al Elenco, las claves formales de su búsqueda.
La forma coloquial del lenguaje, lo “bajo”, como sistema defensivo ante lo acartonado de la tradición cultural: “Mandarse a hacer una…”, el tono levente socarrón, le permite luego, bajar, con elegancia, la cita culta de la traducción. Morisquetas del lenguaje, afirmación de la diferencia. Instalando con claridad que no habrá ingenuidad alguna.
Asocia la tarea, la que se “manda a hacer”, con meterse en un túnel, pero un túnel amplio, con varias salidas, posibilitador. Y lo diferencia del laberinto “que se regodea en desorientar a quienes lo recorren”. Sabe, por experiencia, por talento, que el problema no pasa únicamente por el texto, sino por sus manipulaciones. Por eso ironiza sobre los leguajes, abstractos, crípticos.
Se tratará de un vínculo de un nivel de apasionamiento y riesgo, extremos.
En la carta al elenco, extraordinarios comentarios de Dirección cuando reflexiona sobre lo inacabado, la necesidad de nuevos ensayos, el señalamiento sobre la interioridad (acompañado por el ejemplo Pacino en El Padrino), el peligro, para lo trágico de lo sicológico, la necesidad de encontrar el “vértigo”, el análisis de las fuerzas propias, etc. Se trata de dos escritos de pequeño formato pero con tal condensación de ideas, que se nos tornan incandescentes. Queman.
Luego los Cuadernos de Ensayo de Adriana Genta y Cristina Banegas, imposible capturar la innumerable serie de imágenes, asociaciones, poéticas, teatrales, personales. Hay allí una expresión de voluntad amorosa hacia el Teatro, una inteligencia de Actuación y una lealtad absoluta al encuentro con la Dirección.
Banegas y Genta. Antígona e Ismene tratando de convertir lo sucedido en experiencia. Actuando. Es la creencia la que está en juego. Es hacer creer.
Exhumar esa tragedia, hacerla circular por entre levantamientos carapintadas, golpes de mercado, híper inflación, es la respuesta a las ideas de consenso y pacto como garantes de funcionamiento social político-cultural.
La casa no está en orden nos dice Antígona. Tragedia Argentina nos dice el Comando Cultural cartonero Báez.

Con admiración y respeto,
Bartís

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Órdenes al corazón

APUNTES DE UNA EXTRANJERA (Prólogo a la segunda edición.)

¿Pero cuál era el mundo de Susana San Juan?
Esa fue una de las cosas que Pedro Páramo nunca llegó a saber.
Juan Rulfo

“…tomar decisiones era su debilidad, porque siempre eran decisiones equivocadas”. Sin embargo una decisión siempre es delicadísima de tomar para quien piensa que “un segundo representa lo definitivo, la totalidad del amor”.

Cosas así dicen o piensan los personajes de Miyó Vestrini (1938-1991) en Órdenes al corazón, un libro de relatos que dejó inconcluso, otra “decisión” última y sin retorno.

Y de qué decisiones habla esta mujer, incluyendo la de no detener al marido que la abandona por una amante, de no hacer nada sino estar en la cama, o cumpliendo paso a paso con el listado pegado en la puerta de la heladera, como ayuda memoria de lo que se necesita en casa… una casa que la abarca, pero donde la noción cuerpo la transforma en un ser atrapado por la inercia, que toma la decisión de no hacer nada, ni retener ni detener, puesto que todo es equívoco y se pregunta apenas qué desea, mera existencia a la deriva y como vaciada… “Un hambre clandestina”, condensa en mínima expresión la oralidad monstruosa de una mujer en su menopausia, que espera la definición clínica de una “protuberancia” en “Todo el santo día”, y mientras mira la televisión, la cama llena de migas, observa con agudo ojo de mujer acostumbrada al discurso político el desfile de mandatarios del mundo el día de la asunción de nuevas autoridades… hombres, finalmente –y del poder– ante los ojos valorativos de una mujer. Durante esta jornada de espera, ella piensa en la muerte, que es un modo de pensar el alcohol, el deseo, los hijos, la literatura francesa incluido el Marie Claire de su madre, figura capital de este universo literario… o la importancia de la actitud frente a la nevera abierta para el discernimiento de la diversidad cultural. Continuar leyendo “Órdenes al corazón”

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