Cómo formar jóvenes espectadores en la era digital

En 1998, siendo director artístico del centro Cultural Ricardo Rojas de la UBA, Ana Durán se acercó a mi pequeña oficina para proponerme un proyecto sobre formación de espectadores, basado en establecer una relación entre los alumnos de escuelas secundarias con el teatro independiente de la ciudad de Buenos Aires. El proyecto me pareció excelente, pero lamenté tener que decirle que desde el Centro Cultural de la Universidad de Buenos Aires no era posible llevarlo a cabo pues no existían los mecanismos administrativos como para justificar ese proyecto. Vi salir a Ana con una gran desilusión.

Varios años después, creo que en el caótico 2001, durante una charla de café, le comenté a Federico Irazábal, un amigo en común, que el proyecto de Formación de Espectadores, pensado por Ana era uno de los pocos proyectos de gestión cultural, diría casi el único, que me había parecido no sólo valioso sino verdaderamente transformador de las relaciones entre el teatro y los estudiantes secundarios. También comenté que era una pena que no se llevara a cabo. Afortunadamente, Federico le comentó a Ana mis palabras, que parece que provocaron un efecto movilizador en ella y a partir de ahí, el proyecto comenzó a buscar su lugar en el enorme espacio del teatro en la ciudad de Buenos Aires, primero y ahora en el interior y exterior del país. Continuar leyendo “Cómo formar jóvenes espectadores en la era digital”

El Formosa

Entre sus múltiples acepciones, Formosa es un barco que traslada inmigrantes, una provincia, una promesa, una canción. Siempre en los márgenes, generando poesía con generosidad, la novela de Luisa Futoransky implica también múltiples miradas, maneras de sostener el mundo, dialogarlo y encarnar los muchos nombres que la sensibilidad y la inteligencia, la diversidad de intereses y el talento para cumplir objetivos le vienen destinando.

El Formosa además es una cita con los 60: la mejor flor. La música, la época, la lucidez y el fracaso: porque el éxito es siempre una instancia ajena para el íntimo cabalista que hay en los tantos nombres que domina Luisa Futoransky en El Formosa: Luzdivina, Lagor, La Fuerointerno, Pichi… un estremecedor abanico de primeras personas, sin perder nunca el hilo ni la pasión.